Lidl
Este supermercado se encuentra también cerca de casa, a 7 minutos andando. Tengo la suerte que están todos muy concentrados, lo cual me permite que, cuando voy a hacer la compra, pueda establecer casi un recorrido directo entre todos.
Lidl no está especialmente concienciado con la ausencia de gluten, aunque el pan sin gluten que tienen es el que más le gusta a mi hijo, pero también tiene su lado negativo, con bastantes hidratos de carbono (lo suplo untándole muchísima grasa).
En él solemos adquirir el jamón cocido de cerdo, con un 93% de carne, porcentaje que también tiene el pavo, pollo, etc., y sin conservantes del tipo edulcorado. Por ejemplo, el tomate triturado tiene 3.5 g de carbohidratos. No es que se pueda considerar bajo pero es que el de otros supermercados es el triple. Y es que la gran diferencia es que, para conservarlo, le echan vitamina C.
Como además suelen sacar ofertas de todo tipo de artilugios y dispositivos, no solo para mayores, sino también para niños, para el jardín, los animales de compañía, es un centro comercial que atiende a muchas necesidades. 700 metros me separan de él y siempre está en mi ruta de compras.

